... ONTE, DÍA CATRO...
Este ano inda non puiden pasarme por san Benito do Rabiño, Cortegada, e o que vou compartindo ven de investigar, recoller e agora agregar para compartir. Como fostes vendo en entregas anteriores, collín recordos de familiares e coñecidos, que fan memoria de décadas pasadas, tamén fragmentos da novena, xeralmente do propio do día, que consiste nunha meditación, aplicación práctica e un episodio da vida de san Benito. De paso, algunhas efemérides, como o ano da aprobación eclesiástica da novena (cumple xa 110!) ou o aniversario de don Emilio como párroco alí. E non faltan fotos do ano pasado e recortes do Boletín do bispado de Ourense.
Lembranzas publicadas
- Día un
- Día dous
- Día tres
Unha nova lembranza
Hoy en día no se ven, pero por entonces sí. Había fieles ofrecidos que llevaban puesto un “empano”. Los “empanos” eran como una túnica de gasa fina. Y podía ser que lo llevasen puesto desde casa, que lo pusieran en el diestro y diesen alguna vuelta en torno a la iglesia o que se lo pusieran solo para la misa.
Al mismo tiempo, para pasa hoy, también estaban los que potaban algún exvoto de cera.
O propio diste día de novena
Día 5.º -- CONSIDERACIÓN
DE LA PENITENCIA
"Si no haceis penitencia —dice Jesucristo— todos pereceréis del mismo". O lo que es lo mismo: si no desaprobáis con vuestro entendimiento los pecados que habéis cometido; si con la voluntad no los aborrecéis por ser ofensas de Dios; si por esos pecados no afligís vuestros cuerpos con alguna penalidad, no puede haber para vosotros esperanza alguna de salvación. Ríase de esta doctrina nuestra voluptuosa sociedad; las palabras de Cristo no pasan, y tienen siempre cabal cumplimiento. Mira, cristiano, a tu protector San Benito, que con haber sido siempre inocentísimo, atesoraba en su pecho sentimientos de humildísima penitencia. Fíjate, y los descubrirás en este rasgo: iba el Santo en cierta ocasión a obrar un gran prodigio, cual es, la resurrección de un muerto. En vez de apelar a sus méritos como el soberbio fariseo del Evangelio, dice al Señor con el humilde y penitente publicano: "Señor; no miréis mis pecados. ¡Oh alma santísima prodigio de la gracia, que supo juntar tanta inocencia y virtud, con tan grandes sentimientos de humildad y penitencia. Pues de su penitencia corporal ¿qué te diré? Como muestra de esta penitencia, acuérdate de los años que Benito pasó en la gruta de Sublago. Allí según el mismo Señor reveló y escribió San Gregorio, el hambre que padeció fue un verdadero tormento.
Práctica.— Con el ejemplo de tu Abogado, anímate, tú, reo tal vez de muchos y enormes pecados. Que tu corazón lata hasta el último aliento a impulsos de humildes afectos de penitencia. Mortifica también tu cuerpo, guiándote en esto, por la cristiana prudencia; y no dejes de aceptar en espíritu de penitencia todo lo adverso que pueda acaecerte, en las diversas circunstancias de tu vida.
Ejemplo. --- Un día de Pascua
La extraordinaria penitencia de San Benito se pone de manifiesto con el siguiente ejemplo: Mientras el Santo habitaba la horrorosa gruta de Sublago, algo lejos de ella vivía a la sazón, un ejemplar sacerdote, que santamente administraba una parroquia. Con celo de verdadero pastor de almas y sin excusar fatiga alguna, el buen párroco se había consagrado a los penosos ministerios durante la cuaresma en bien de sus amados feligreses. Llegó por fin el alegre día de Pascua resurrección; y muy justo era que para honrar semejante día, diera algún descanso también a su fatigado cuerpo, y lo regalara con una comida algo más abundante y sabrosa. Mas, he aquí que el Señor se le aparece en sueños, y sin querer por ello reprenderle, le dice así: "tú, te dispones a regalarte con mejores alimentos, mientras mi siervo Benito es atormentado por el hambre en un lugar de estos montes". El buen sacerdote en el mismo día de Pascua, sin pérdida de tiempo, y llevando consigo la comida que para sí había preparado, por montes y valles busca sin descanso al Santo Solitario, hasta encontrarlo oculto en su amada gruta. ¡Conmovedor espectáculo se ofrece a su vista! Un joven en su más florida edad, extenuado por el rigor de un continuado ayuno; teniendo por habitación la concavidad da un peñasco; cubiertos sus macilentos miembros con pieles de animales y sin otra compañía que las fieras del campo. Pero entre aquellos vestigios de tan espantosa penitencia, el afortunado sacerdote descubrió no solo un angel humanado que esforzadamente abrazaba aquellos trabajos por amor de Dios, sino también al vástago de la más genuina nobleza romana, asido a la cruz de la penitencia.
Ollada ó Boletín eclesiástico da diocese de Ourense
No Boletín xa temos visto que san Benito do Rabiño aparece para dar contas parroquiais, nomeamentos de párroco/administrador e tamén para sinalar as misas presididas polo bispo. Por desgraza, de momento, non puiden dar con ningunha homilía das que pronunciou estes anos.
Hoxe imos ata xullo de 2022, cando se deu unha volta polos san Benito de Rabiño, Allariz e Cova de lobo. Tríada de romerías que outro ano repetíu.
Como resume, unha folliña que podes descarga AQUÍ.
CONTINÚA no día sexto...






Comentarios
Publicar un comentario