San Xoán de Louredo 2019

San Xoán de Louredo es una parroquia que pertenece al arciprestazgo de Ribadavia, en la diócesis de Ourense. Antes de la reforma diocesana del pasado 2013, y desde 1955, pertenecía al de Cortegada. Anteriormente, había formado parte de O Pao. Actualmente, es una parroquia de pleno derecho, aunque la gente aún recuerda cuando era aneja de san Benito de O Rabiño. De hecho, allí sigue el cementerio parroquial.


La fiesta patronal

Su fiesta central es la del 24 de junio, la del nacimiento de san Juan bautista. Este santo es una rareza, a nivel litúrgico, pues es el único con las fiestas de nacimiento y muerte. Fuera de él, y comprensiblemente, solo la Virgen María y Jesús tienen ese honor celebrativo. Bien, en Louredo se prepara ese día con nueve jornadas de rezos y Misa. La novena a san Juan, este año, comenzó el sábado 15, a las 20:30 h. Y el día grande fue el pasado lunes 24, a las 12:30 h, momento en que se inició la procesión con la imagen por parte del pueblo.

Precedidos por la cruz procesional, la feligresía arropa a su santo patrono con silencio, rezos y cantos. Saliendo del templo, baja por el barrio de A Torre, deteniéndose a un paso del cruceiro. Continuando por el Cazapedo, se detienen en la plaza homónina y allí se inciensa la imagen y se le vuelve a rezar. Pasando bajo O Outeiro y A Laxa, se regresa al Regueiro y se entra en Os Diestros. Una vuelta a la iglesia completa la procesión y se puja una anda a la entrada de la puerta mayor. A continuación, la Misa solemne. No faltó un breve repique de campanas al inicio de la breve peregrinación y la tirada de fuegos de artificio.

El canto fue dirigido por el coro parroquial y don José Ramón, el párroco, nos animó a seguir el ejemplo del santo patrono, actual hoy en día. También dio las gracias a cuantos participaron e hicieron de este día laboral una jornada de fiesta. Por motivos de salud, el sr. alcalde no pudo hacerse presente, como es su costumbre.


Tras las mesas de la Palabra y la Eucaristía vino la mesa de la familia. Algunos pudieron reunirse en Louredo e, incluso, invitar a su mesa a vecinos que estaban solos. Es tradición poner sobre el mantel de fiesta un plato de cordero y un postre de arroz con leche.


Otras costumbres de estos días

 
No solo es tradición acudir a la iglesia para rezar la novena y participar en Misa, sino que podemos reseñar un par de costumbres, una de las cuales sigue en curso. Se trata del adorno de la imagen del santo. La imagen procesional, la que pasa el año en una peana, a la izquierda del altar mayor, según se entra en la iglesia (donde está el viejo púlpito). La imagen del centro del altar no recibe una atención especial.

La vieja imagen, dicen que traída de la capilla del barrio de Louredo, se traslada al presbiterio, a la vista de todos, y se adorna con flores y exvotos. Dos son recurrentes y simbólicos: un "milleiro" y un racimo de uvas. Siempre que se puede se toman de los frutos de la tierra del pueblo, aunque no siempre sucede así. La planta verde del maíz y las uvas recogen el sentir y el trabajo de los labriegos louredeses, además que recuerdan a la Eucaristía. Representan a todos los vecinos y el modo de vida agrícola, predominante.

Otra costumbre, quizás perdida, es la de dejar un barreño de agua en algún lugar al aire libre durante la noche. No conozco que se usasen hierbas o ensalmos, sino solo que se dejaba al aire libre y se usaba, por la mañana, como agua purificadora que despejaba al despertarse.

También se resaltaba el día de fiesta con dos Misas. La primera, cara las 9 de la mañana, era la denominada "das cociñeiras", porque iban muchas madres que luego, quizás, no tenían tiempo para terminar la comida. Así que don Delmiro decía esta primera Misa y, luego, a mediodía, la Misa mayor, con acompañamiento musical, tirada de "foguetes" y procesión solemne.

Un viejo novenario desconocido


El libro original de la novena ya no se usa desda hace años, debido a su lamentable estado. La antigüedad y el uso terminaron desgastándolo, pero una profesora del pueblo, doña Nicasia, lo fotocopió hace años y se mantiene en uso tal fotocopia, con algunas anotaciones manuscritas. También se está realizando una copia, con letra grande, que permita popularizar la novena, según se reza hoy en día en Louredo. Y parte ya se ha publicado en red.

Y es que nadie tiene la novena en casa. Por ejemplo, hay copias en muchas casa de la de san Benito. Falta una edición popular de san Juan, el patrono. Supondría un bello regalo a la parroquia, además de un sistema sencillo de conservar la tradición y el patrimonio religioso-cultural del pueblo. Actualmente, solo se conoce una versión digitalizada en sudamérica de una novena casi idéntica.


El himno que se le canta a san Juan bautista es otro ejemplo de patrimonio que habría que fijar por escrito. Su letra fue compuesta por dos ahijados del difunto párroco don Esteban Viso. Anteriormente, se cantaban los Gozos a san Juan, seguramente los que se encuentran al final del libro de la novena. Ni estos ni aquel disponen de una partitura conocida. El caso es que el himno es una pieza única en el entorno.

 
Sin embargo, un descubrimiento reciente ha supuesto una sorpresa inesperada: existe un rezo (¿o canto?) a san José, con origen burgalés, cuyo inicio y fin es casi igual al del himno a san Juan de Louredo.

La fiesta olvidada


En Louredo solo se significa la fiesta del nacimiento del Precursor, que marca el inicio del verano, pero se suele pasar de la del martirio. No han faltado, ese día, Misas cantadas (el año pasado, 2018) e, incluso, alguna solemnidad precedida de novena (en tiempos del párroco don Delmiro, q.e.p.d.). Tampoco se sabe que la nueva edición del Misal posee una nueva Misa, dedicada precisamente al patrono de Louredo.

Nuevas posibilidades


El uso de las redes sociales y las posibilidades de acceso a un gran caudal de conocimientos desde la Red abren la posibilidad de una renovada vivencia de esta festividad. Ya no faltan fotos y vídeos con parte de la novena o la Misa. 


Hay emigrantes que piden noticias del pueblo y las investigaciones sobre la novena e himno a san Juan podrían depararnos nuevas sorpresas. Solo falta animarse a compartir e ir creando un archivo y unas relaciones que pongan a Louredo en el mapa de la devoción y la cultura. Tenemos motivos, historia y posibilidades de hacernos presentes. Y más en este año 2019, en que se recuerda especialmente al arquitecto Daniel Vázquez Gulías, quien tuvo participación en los planos de construcción de la actual iglesia parroquial.

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